María tiene 28 años, tiene un objetivo de rendimiento físico. Es constante en su entrenamiento, pero
por muy bien que esté planificado no es capaz de mantenerlo y cuando pasa cierto tiempo, abandona.
Una exigencia inevitable por mi parte, a todas las personas con las que trabajo, es que la persona
realmente quiera avanzar, cambiar, dejarse ayudar, cuestionarse y progresar. Fíjate lo que te digo, no
sé si finalmente se conseguirá el objetivo, espero que si de corazón, o si realmente el objetivo está
claro al empezar el proceso, que en muchas ocasiones no lo está, pero es necesaria una ACTITUD
PROACTIVA. Una predisposición y apertura, por parte de la persona, que por parte del coach es difícil
insuflar, y más te diré, no creo que sea de nuestra competencia.
No puedo ayudar a aquel que no
quiere ser ayudado (aunque sepa que lo necesita), y por supuesto, no debo tomar el control del
proceso y fijar un objetivo que a mí me parezca adecuado para la persona, por muy conveniente y
saludable que sea.
Como Fitness Coach, también es necesario, posicionarse en una correcta actitud. Varias son las
cualidades que se deben poseer o desarrollar para ser un Fitness Coach profesional, como, por
ejemplo: escucha activa, empatía, disciplina, compromiso y respeto, crear un buen espacio de
crecimiento, desarrollo y acompañamiento, confianza y confidencialidad. Si tuviese que resaltar una
Fitness Coaching. Camino a tu Salud y Calidad de Vida
actitud por encima del resto que recoge varias de las dimensiones anteriores, personalmente, pondría
énfasis en la aceptación incondicional de la persona.
Aceptar, que las decisiones que ha tomado en su vida han partido, de una buena intención, aunque a
veces las consecuencias no le hayan sido favorables. Aceptar, que la persona tiene los recursos
necesarios para progresar, alcanzar sus metas, y disfrutar de una buena calidad de vida. Posicionarse
en el “no juicio” favorecerá la relación y, por tanto, el proceso de acompañamiento hacia su objetivo
de salud y calidad de vida.
Como ves, unido inevitablemente al concepto Fitness Coaching, están las palabras: objetivos, metas
o retos personales y profesionales. Inseparable a estos, la toma de conciencia, la reflexión, asumir
la responsabilidad, aprender, crear un plan de acción, superar lo que te limita, apoyarte en tus
fortalezas y ponerte en marcha, acción de manera consistente, disciplinada e inteligente, hacia la
consecución de aquello que quieres, de aquello que te mueve y tira de ti.
Tus objetivos, tu calidad de
vida.
Retomando el concepto de los objetivos me parece interesante que respondamos a esta pregunta
¿cómo deben redactarse? Y ¿Por qué es importante que estén escritos?
Cuando formulamos un objetivo que afecte a una parte de nuestra salud y/o calidad de vida debe ser
lo suficientemente potente, como para que decidamos comprometernos con él, ya que cumplirlo, va a
suponer satisfacción, normalmente esfuerzo y disciplina. Así que… ¿cómo nos disponemos a ese
compromiso? formulando adecuadamente nuestros objetivos.
Veamos algunas claves para formularlos:
1. Se positivo, así dispondrás tu atención y pensamientos en la consecución del mismo con
un enfoque adecuado.
Te propongo un ejemplo: “Dejar de fumar”, seguro que conoces a alguien que se lo ha
planteado alguna vez. “Dejar de fumar” supone una propuesta negativa ya que eliminamos
un hábito que nos guste o no, nos aporta un beneficio, consciente o inconsciente
(independientemente de que sepamos que es perjudicial), y no lo sustituimos por una opción
mejor. Decidir mejorar nuestra salud, canalizará tu energía de una forma más efectiva y será
mejor recibido por nuestra mente subconsciente.
Algunas preguntas que nos pueden ayudar son: ¿Qué es lo que quiero?, ¿Qué quiero en
lugar de lo que tengo? ¿Qué preferiría tener?
martes, 6 de diciembre de 2016
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